Blog de psicología perinatal

Ansiedad posparto: cuando la preocupación no te deja descansar

Sofía Garbayo, psicóloga perinatal en Madrid, acompañamiento en ansiedad posparto

Cuando se habla de salud mental después del parto, casi siempre se habla de la depresión posparto. Pero en consulta veo muchas mujeres a las que no les pasa eso: no están tristes, están en alerta. Revisan si el bebé respira, no consiguen dormir aunque él duerma, repasan una y otra vez todo lo que podría salir mal. Eso tiene nombre: ansiedad posparto, y es mucho más frecuente de lo que se cuenta.

Qué es esperable y qué no

Con un recién nacido es normal estar pendiente, sentir más miedo que antes y tener dudas constantes. El cerebro se reorganiza para cuidar, y una parte de esa vigilancia es adaptativa. La ansiedad empieza a ser un problema cuando la preocupación no se apaga nunca, ocupa casi todo el día y no te deja disfrutar de nada, ni siquiera de los ratos tranquilos.

Algunas señales que conviene mirar:

  • No poder dormir cuando el bebé duerme, aunque estés agotada.
  • Comprobar una y otra vez cosas que ya has comprobado (la respiración, la temperatura, los biberones, las puertas).
  • Sensación física de nudo en el pecho o el estómago, taquicardia, tensión muscular o ataques de pánico.
  • Evitar situaciones por miedo: salir a la calle, bañar al bebé, quedarte a solas con él.
  • Irritabilidad constante y sensación de que nadie lo hace bien salvo tú.

Los pensamientos que asustan

Muchas madres tienen, en algún momento del posparto, imágenes o ideas que aparecen de golpe y las aterran: que el bebé se caiga, que le pase algo, incluso que ellas mismas puedan hacerle daño sin querer. Son pensamientos intrusivos, y son muy frecuentes. Lo que los caracteriza es justamente que te producen rechazo y miedo: no son un deseo ni dicen nada de quién eres como madre.

Cuando estos pensamientos se repiten mucho y llevan a rituales para neutralizarlos (evitar los cuchillos, no quedarte sola con el bebé, pedir que te tranquilicen constantemente), puede tratarse de un trastorno obsesivo en el posparto. Tiene tratamiento, y hablarlo con una profesional suele aliviar muchísimo, porque se suele vivir en silencio y con vergüenza.

Por qué aparece

No hay una sola causa. Suelen sumarse el cambio hormonal, la falta de sueño, un parto difícil o una estancia en neonatos, antecedentes de ansiedad, pérdidas gestacionales previas, poca red de apoyo y una enorme presión por hacerlo todo bien. Ninguna de estas cosas es culpa tuya, y ninguna significa que no estés preparada para ser madre.

Qué puede ayudar

  • Proteger el sueño con turnos reales: que alguien se haga cargo del bebé mientras tú duermes un bloque seguido.
  • Nombrarlo con alguien de confianza. La ansiedad crece cuando se vive a solas.
  • Bajar el nivel de exigencia: no hace falta saberlo todo ni hacerlo perfecto para cuidar bien.
  • Pedir ayuda profesional si los síntomas duran más de dos o tres semanas o te impiden funcionar en el día a día.

En terapia trabajamos para entender de dónde viene esa alerta, aprender a relacionarte de otra manera con los pensamientos que asustan y recuperar algo de calma en tu día a día. Muchas mujeres lo hacen online en las primeras semanas, sin moverse de casa y con el bebé cerca.

Cuándo no esperar

Si tienes pensamientos de hacerte daño o de que no merece la pena seguir, si llevas varios días casi sin dormir con la sensación de estar fuera de ti, o si notas confusión o percibes cosas que los demás no perciben, busca ayuda hoy mismo: acude a urgencias o llama al 112. Para hablar con alguien en un momento de crisis tienes también la línea 024, gratuita y disponible las 24 horas.

Si te has reconocido en este texto, no tienes que esperar a estar peor para pedir ayuda. Puedes escribirme o pedirme una llamada breve y gratuita para contarme cómo estás. Atiendo como psicóloga perinatal en Madrid (Nuevos Ministerios) y online.

Primer paso

¿Prefieres hablarlo en consulta?

Soy Sofía Garbayo Giusberti, psicóloga sanitaria colegiada M-38877, especializada en psicología perinatal. Atiendo presencialmente en Madrid (Nuevos Ministerios) y por videollamada.